CRÓNICA CAPRICE @ STUDIO 76 15-03-2014

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El pasado sábado 15 de marzo Guía Dance se trasladó a una de las sesiones más está dando que hablar entre el ambiente de club y que lo lleva haciendo muy bien estos últimos meses.

Caprice es una sesión mensual celebrada los sábados en un club, Studio76, que está tomando mucha fuerza últimamente y se está dando a conocer entre el público amante de la buena electrónica en Madrid. El concepto Caprice, creado por dos DJs madrileños apasionados de la música electrónica, Miguel Gismero y Jose Sainero, pretende aunar en cada una de las noches en que se desarrolla aspectos básicos pero complicados de encontrar por la noche madrileña como son buena música, alejada de lo comercial, DJs de calidad con esas ideas grabadas a fuego en su cabeza y un público de calidad, que sabe a lo que va y que ama la música electrónica, más allá de modas actuales.

La ya citada sesión, por lo vivido en nuestras propias carnes el sábado pasado, tiene un excelente tirón, pues había congregadas bastantes personas al ritmo de los beats que los amenizadores musicales pinchaban en la sala principal del club. Para esta ocasión, la quinta en el global de sesiones de la marca Caprice y la cuarta en Studio76, el cartel estaba conformado por los siguientes artistas, en orden de aparición: Hector Weiss Afrobeat B2B Álvaro Medina Vazquez Miguel Gismero José Sainero.

1501762_692026037504806_1905645908_nNuestra entrada al mismo fue recién iniciada la madrugada, justo al comienzo de la sesión: las 01:00. A esas horas ya estaba la maquinaria musical funcionando a pleno rendimiento, manejada por un DJ conocido de la sesión y que está empezando a hacer sus pinitos en el mundo del DJing y las sesiones en directo. Hablamos de Hector Weiss, que en esta ocasión se encargó de hacer el warm up de la sesión desde la apertura hasta aproximadamente las 02:30. Su comienzo fue pausado, tirando de temas deep house, con cierto groove y poco a poco, según iba acercándose el final de su sesión, la “tensión” percibida en esta fue aumentando progresivamente, virando hacia temas algo más marchosos y techno house. Buen papel el de éste rookie, ideal por lo menos para lo que vino detrás suya.

1512529_692413364132740_1269063805_nY es que, detrás suya, aparecieron en cabina dos DJs bien conocidos por el público madrileño y consagrados en el mundo de la noche. Llegados de Replay, sesión celebrada los domingos en la sala Groove, descargaron todo su arsenal musical en Caprice nada más y nada menos que Afrobeat y Álvaro Medina. Esta dupla puso patas arriba la sala, nada más empezar. Si bien la cosa ya estaba algo calentita tras el tramo final de Hector Weiss, la estocada la dieron estos dos pedazo de artistas. La definición de su sesión?: Marcha y más marcha. Saliéndose algo de su línea habitual, a nuestro juicio más pausada, marcaron la línea de su sesión en un techno house que en ocasiones rozaba con los dedos el techno más “blandito” por así decirlo, todo ello con una excelente técnica de DJing. Cambios de ritmo, subidas, bajadas, efectos de locura…Un 10 para los dos, sin duda alguna de lo mejor de la noche, si es que hubo alguien que no se pudiera calificar de tal modo.

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Acto seguido, el invitado estrella de la noche tomó los mandos. Recién llegado de Ibiza, productor para Stereo Recordings y residente en una sesión puntera en Ibiza, Kehakuma, aterrizó Vazquez por Studio76, dándole una vuelta más de tuerca a Caprice. El artistazo que se consagra en la persona de Vazquez es, desgraciadamente y hasta el sábado pasado, no muy conocido por nosotros. Pero bastaron 10 minutos de su sesión para saber que ahí había un diamante, no en bruto, si no pulido hasta la más mínima arista. Comenzó su set sin miramiento alguno. Techno contundente, dando un paso más en ese sentido con respecto a Afrobeat y Álvaro Medina. El público, aún en pie de guerra, aun a pesar de que eran ya las 04:30 de la mañana, se mantuvo fiel a la sesión de este artistazo que barrió la sala de izquierda a derecha y de arriba a abajo con su potencia. Quizá, seamos francos, en algunos momentos y para nuestro gusto se hizo algo lineal en el desarrollo, pero desde luego hizo bailar y levantar los brazos con cada subida a todo el público. Mención especial el cierre, con un temazo con un toque melódico que puso la piel de gallina al que suscribe. Otro 10 para este muchacho. Listón alto el que tenía uno de los capos de Caprice.

10012579_726669737373769_1756909694_nTocaban ya maitines en Caprice, eran las 06:30 y Miguel Gismero, residente de esta sesión, tenía la ardua tarea de continuar la línea de contundencia de su predecesor en cabina y de mantener al público enganchado en la pista…Y lo consiguió con creces. Su techno house con bombo infinito, excelentemente seleccionado a partir de los mejores nombres que copan la escena de la producción musical, mantuvo a Caprice del revés. Las fuerzas empezaban a flaquear, pero allí no se marchaba ni Dios. Y todo el mundo bailaba. Y personalmente, esa hora y tres cuartos se hizo corta. Quedaron ciertas ganas de seguir escuchando esas mezclas de locura, esos subidones loopeados hasta el infinito…Muy bueno este DJ.

1904214_708808959159847_1677921113_nPor último y por si fuera poco, otro residente e ideario de este proyecto, Jose Sainero. Queridísimo como su compañero Miguel Gismero por los fieles adeptos de la familia Caprice. Hubo gente que se quedó aun estando al borde de la rotura timpánica y sufriendo calambres en las piernas, sólo para verle a él cerrar sesión a las 08:00, que se dice pronto. Impresionante su comienzo, con cierto toque melódico, como a él le gusta en ocasiones ofrecer al público. Su línea, en un inicio, fue algo más suave que la del resto de participantes de la noche, pero poco a poco volvió al cauce y resultó en una buenísima sesión. Este chico es otra promesa, por su selección y por su técnica. hay mucho que explotar tanto de él como de su colega de filas en Caprice y de muchos otros que han pasado por esta fiesta y por la propia sala. Lástima que en Madrid se priorice el “grandismo” de las estrellas y archiconocidos por encima de sesiones como estas. Pero caminando se hace el camino. Resumiendo, la noche fue de 10.

La impresión general de la sala, excelente. La sesión, Caprice, estupendamente bien organizada musicalmente hablando, con un cartel muy bien seleccionado de DJs repartiendo “anonimato” con DJs conocidos y profesionales. Y por último, la familia que estos dos personajes, Sainero y Gismero, están creando alrededor del concepto Caprice, es sencillamente de lujo a tenor del acogedor ambiente que vivimos.

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